
Mario fue parte fundamental de la vida cotidiana de la sede, aportando durante años con compromiso, dedicación y una disposición permanente a colaborar. Desde el Área de Servicios Generales, su trabajo fue clave para el funcionamiento de la comunidad, siempre realizado con responsabilidad y buena voluntad.
Cercano, auténtico y con una personalidad muy característica, Mario dejó una huella especial en quienes compartieron con él. Fue profundamente querido por sus compañeros, quienes lo recuerdan con cariño por su forma de ser, su calidez y su constante disposición a ayudar.