Exalumno de Ingeniería en Metalurgia de INACAP Sede Iquique impulsa proyectos de sostenibilidad en Chile y el extranjero

Hoy, desde su rol como evaluador y líder de proyectos vinculados a sostenibilidad, gestión ambiental e innovación, repasa cómo su formación técnico–profesional fue clave para abrirse paso tanto en Chile como en el extranjero.
Exalumno de Ingeniería en Metalurgia de INACAP Iquique impulsa proyectos de sostenibilidad en Chile y el extranjero
Área:
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Sede:
Iquique

Exalumno de Ingeniería en Metalurgia de INACAP Iquique impulsa proyectos de sostenibilidad en Chile y el extranjero

Con una carrera marcada por la evolución, la adaptabilidad y el cruce entre innovación, educación y sostenibilidad, Nicolás Urrutia, exalumno de Ingeniería en Metalurgia de INACAP Sede Iquique, ha construido un camino profesional que trasciende las fronteras de su disciplina de origen. Hoy, desde su rol como evaluador y líder de proyectos vinculados a sostenibilidad, gestión ambiental e innovación, repasa cómo su formación técnico–profesional fue clave para abrirse paso tanto en Chile como en el extranjero.

A lo largo de su trayectoria, Urrutia ha transitado por sectores tan diversos como la aeronáutica, la consultoría en sustentabilidad y la ingeniería estructural aeronáutica en Estados Unidos. “Mi trayectoria ha sido diversa y en constante evolución. Partí en la Fuerza Aérea de Chile y más tarde trabajé en ST Engineering en Estados Unidos como Structure Engineering Aircraft, donde fortalecí mi base técnica y mi disciplina profesional. Con el tiempo fui orientando mi carrera hacia proyectos vinculados a innovación, educación y sostenibilidad. Ha sido un camino fluctuante, pero profundamente coherente con mi vocación por construir soluciones y generar oportunidades para otros”, afirmó.

La huella de INACAP en su desarrollo profesional

Al recordar su paso por la institución, destacó la relevancia del sello formativo.
“INACAP me enseñó a comprender los procesos desde su fundamento técnico hasta su aplicación en terreno. Esa combinación de teoría aplicada, laboratorio y metodología es algo que he llevado conmigo a todos mis proyectos, incluso a aquellos que ya no están directamente relacionados con la metalurgia”, comentó.

Esa base fue determinante para desenvolverse en entornos internacionales de alta exigencia. Sobre su experiencia en Estados Unidos, señaló que los principales desafíos estuvieron en los estándares operativos y en la convivencia multicultural.
“Viví procesos altamente estandarizados, con una cultura de precisión y seguridad muy rigurosa. También aprendí la importancia de comprender cómo se relacionan personas de distintas culturas dentro de una organización. El manejo del inglés y el respeto por la formación del personal fueron claves para generar confianza y avanzar hacia mejores cargos”, explicó Urrutia.

De la Metalurgia a la sostenibilidad: un giro con propósito

Aunque reconoce que nunca ejerció directamente la metalurgia extractiva, hoy entiende que la carrera fue un puente que cimentó su pensamiento técnico-sistémico.
“En un principio no me imaginaba trabajando en sostenibilidad o educación ambiental. Sin embargo, mi formación me dio una manera de pensar y analizar procesos que terminó siendo esencial para diseñar proyectos, liderar equipos y construir soluciones educativas o ambientales. Descubrí que mi propósito estaba en apoyar a instituciones a integrar la sostenibilidad con metodologías claras y contextualizadas”, detalla.

Su trayectoria lo llevó, además, a integrar la Sociedad Internacional de Profesionales en Sustentabilidad, y a figurar en el ranking 60 de los 500 mejores proyectos sociales y ambientales de América Latina en 2018, según PwC.

La Educación TP como pilar de la transformación sostenible

Convencido de la importancia del sector, Urrutia enfatiza que la Educación Técnico–Profesional es clave para impulsar cambios reales. “La formación TP tiene un rol estratégico: sostiene y transforma los sistemas productivos. Sin técnicos y profesionales capaces de aplicar criterios de sostenibilidad en terreno, la transición simplemente no ocurre”, dijo.

Finalmente, Nicolás entregó un mensaje a quienes comienzan su etapa formativa en INACAP: “Que abracen la formación técnico–profesional con orgullo y curiosidad. La ejecución de las competencias iniciales es fundamental para que las empresas conozcan el capital humano que poseen, generen confianza y abran camino a la formación continua. Ese es el inicio de una trayectoria sólida y con proyección”, concluyó.

Con un recorrido que combina disciplina técnica, visión territorial y un fuerte compromiso con el impacto social, Nicolás Urrutia se ha convertido en un ejemplo del potencial transformador de la formación TP y de las oportunidades que abre el enfoque de Aprender Haciendo de INACAP.

INACAP Sede Iquique, enero de 2026

Con una carrera marcada por la evolución, la adaptabilidad y el cruce entre innovación, educación y sostenibilidad, Nicolás Urrutia, exalumno de Ingeniería en Metalurgia de INACAP Sede Iquique, ha construido un camino profesional que trasciende las fronteras de su disciplina de origen. Hoy, desde su rol como evaluador y líder de proyectos vinculados a sostenibilidad, gestión ambiental e innovación, repasa cómo su formación técnico–profesional fue clave para abrirse paso tanto en Chile como en el extranjero.

A lo largo de su trayectoria, Urrutia ha transitado por sectores tan diversos como la aeronáutica, la consultoría en sustentabilidad y la ingeniería estructural aeronáutica en Estados Unidos. “Mi trayectoria ha sido diversa y en constante evolución. Partí en la Fuerza Aérea de Chile y más tarde trabajé en ST Engineering en Estados Unidos como Structure Engineering Aircraft, donde fortalecí mi base técnica y mi disciplina profesional. Con el tiempo fui orientando mi carrera hacia proyectos vinculados a innovación, educación y sostenibilidad. Ha sido un camino fluctuante, pero profundamente coherente con mi vocación por construir soluciones y generar oportunidades para otros”, afirmó.

La huella de INACAP en su desarrollo profesional

Al recordar su paso por la institución, destacó la relevancia del sello formativo.
“INACAP me enseñó a comprender los procesos desde su fundamento técnico hasta su aplicación en terreno. Esa combinación de teoría aplicada, laboratorio y metodología es algo que he llevado conmigo a todos mis proyectos, incluso a aquellos que ya no están directamente relacionados con la metalurgia”, comentó.

Esa base fue determinante para desenvolverse en entornos internacionales de alta exigencia. Sobre su experiencia en Estados Unidos, señaló que los principales desafíos estuvieron en los estándares operativos y en la convivencia multicultural.
“Viví procesos altamente estandarizados, con una cultura de precisión y seguridad muy rigurosa. También aprendí la importancia de comprender cómo se relacionan personas de distintas culturas dentro de una organización. El manejo del inglés y el respeto por la formación del personal fueron claves para generar confianza y avanzar hacia mejores cargos”, explicó Urrutia.

De la Metalurgia a la sostenibilidad: un giro con propósito

Aunque reconoce que nunca ejerció directamente la metalurgia extractiva, hoy entiende que la carrera fue un puente que cimentó su pensamiento técnico-sistémico.
“En un principio no me imaginaba trabajando en sostenibilidad o educación ambiental. Sin embargo, mi formación me dio una manera de pensar y analizar procesos que terminó siendo esencial para diseñar proyectos, liderar equipos y construir soluciones educativas o ambientales. Descubrí que mi propósito estaba en apoyar a instituciones a integrar la sostenibilidad con metodologías claras y contextualizadas”, detalla.

Su trayectoria lo llevó, además, a integrar la Sociedad Internacional de Profesionales en Sustentabilidad, y a figurar en el ranking 60 de los 500 mejores proyectos sociales y ambientales de América Latina en 2018, según PwC.

La Educación TP como pilar de la transformación sostenible

Convencido de la importancia del sector, Urrutia enfatiza que la Educación Técnico–Profesional es clave para impulsar cambios reales. “La formación TP tiene un rol estratégico: sostiene y transforma los sistemas productivos. Sin técnicos y profesionales capaces de aplicar criterios de sostenibilidad en terreno, la transición simplemente no ocurre”, dijo.

Finalmente, Nicolás entregó un mensaje a quienes comienzan su etapa formativa en INACAP: “Que abracen la formación técnico–profesional con orgullo y curiosidad. La ejecución de las competencias iniciales es fundamental para que las empresas conozcan el capital humano que poseen, generen confianza y abran camino a la formación continua. Ese es el inicio de una trayectoria sólida y con proyección”, concluyó.

Con un recorrido que combina disciplina técnica, visión territorial y un fuerte compromiso con el impacto social, Nicolás Urrutia se ha convertido en un ejemplo del potencial transformador de la formación TP y de las oportunidades que abre el enfoque de Aprender Haciendo de INACAP.