Formando personas +45 que sigan transformando el mundo

Relacionar fuertemente con el sistema productivo

Este artículo reflexiona sobre el envejecimiento de población y el rol de la educación en general, y la educación técnico profesional en particular, buscando ser un aporte al envejecimiento activo en sus múltiples dimensiones: productiva, social e identitaria, entre otras.


Por Beatriz Rodriguez-Milhomens
Asesora Proyectos Académicos, Dirección de innovación académica, Vicerrectoría Académica

Chile está envejeciendo: las personas con 60 años eran, en 1992, el 9,5% de la población del país. En 2021, eran el 17,6%, registrándose entonces en 30 años un aumento de 8 pp. en la proporción de población adulta mayor (Rojas, Rodríguez y Rodríguez, 2022). Ese crecimiento es a expensas del tramo etario menor a 15 años: así, mientras el tramo de 15 a 59 años ha permanecido relativamente estable (entre 60% y 64 %), la proporción de niños cae, del 29,7 % de la población total en 1992 al 19 % en 2021.

El envejecimiento no es malo en sí mismo. Por el contrario, como señala Soledad Herrera, directora del Centro de Estudios de la Vejez y el Envejecimiento, “efectivamente es un éxito sanitario que se vivan más años. El tema es que esos años más se vivan con mejor calidad de vida y no lo contrario” (Torán, D., 2022). En busca de una mejor calidad de vida, se busca un “envejecimiento activo” y, en ese marco, la educación es clave: “Se observa que hay un tratamiento mayoritario de la educación como una variable predictora de EA [envejecimiento activo] o como una actividad que conduce al logro de los indicadores que se relacionan con él” (Urbano y Yuni, en Lirio y Arias [directores], 2020).

Este artículo reflexiona sobre el envejecimiento de población y el rol de la educación en general, y la educación técnico profesional en particular, buscando ser un aporte al envejecimiento activo en sus múltiples dimensiones: productiva, social e identitaria, entre otras.

1. Por qué pensar en el envejecimiento de la población y la formación +45 desde INACAP

INACAP tiene, al centro de su modelo educativo, las Trayectorias Formativo-Laborales, que “son un conjunto de programas formativos que responden a los posibles recorridos que puede realizar una persona en un determinado sector o subsector, abordando distintos niveles de habilidades, competencias y conocimientos” (VRA, DGA, Subdirección de Trayectorias Formativo-Laborales, Diseñando Trayectoria Formativo-Laborales, s/f).

Para responder a distintos recorridos personales en un sector productivo o de servicios es necesario incorporar nuevas variables a la hora de estimar los aprendizajes de una persona; así, las instituciones educativas no son el único espacio donde una persona aprende. Las personas aprenden en INTERNET, aprenden en los juegos, aprenden en el trabajo… La cantidad y diversidad de experiencias de aprendizaje suelen diferenciar a las personas según edad y por eso toda institución formativa que lo haga a base de trayectorias debe incorporar esta variable. 

Por otro lado, el enfoque de aprendizaje para toda la vida -incluido en nuestro modelo de competencias transversales, a través del clúster de Aprendizaje Continuo- postula que no sólo es “educación para”, sino que educarse es un proceso “cuya finalidad es ser nosotros mismos y conquistar nuestra identidad personal y social, que continúa resignificándose a lo largo de toda la vida” (Urbano y Yuni, en Lirio y Arias [directores], 2020).

Dado el aumento de la esperanza de vida, la identidad personal y social irá resignificándose, incluso en la dimensión laboral y productiva que se entendía “finalizada” en la edad legal de jubilación. Se abre un espacio de formación que, trascendiendo lo meramente funcional -educación para un empleo-, aporte al envejecimiento activo y ofrezca experiencias de aprendizaje diversas para el grupo etario en cuestión.

Sin embargo, dadas las características socioeconómicas predominantes de este grupo etario en Chile, la dimensión económica y productiva es el foco, al menos inicial, de esta reflexión, además del énfasis de INACAP como institución de Educación Superior vinculada al sector productivo y de servicios, pero con formación de personas íntegras.

2. Generando oportunidades, pero contextualizadas. ¿Cómo es el mercado del trabajo, en particular, para los adultos +45?

La literatura consultada reconoce tres tramos de edades con relación al mundo del trabajo de personas de 45 años y más: (i) entre 45 y 54 años que en Chile se encuentran en su peak laboral, considerando el ratio empleados/población por grupo etario; (ii) entre 55 y 65 años, como un grupo próximo a la edad legal de retiro; y (iii) más de 65 años, el grupo en edad de retiro, real o formal.

Para generar verdaderas oportunidades a través de la formación, es necesario conocer el mundo del trabajo para los mayores de 45 años en el Chile de hoy. Y esto porque la edad es una variable relevante para analizar las trayectorias formativo-laborales. Aquí algunos datos que permiten contextualizar el fenómeno:

  • Los hogares con jefatura +60 años están sobrerrepresentados entre los pobres multidimensionales.

 En 2022, un 17,1% de los hogares con jefatura mayor de 60 años presenta pobreza multidimensional. Este porcentaje es de 13,4% de la totalidad de hogares, independiente de la jefatura de hogar (Ministerio de desarrollo social, 2023).

De la misma manera, la media de ingresos mensuales de la ocupación se ubica en $729.301; para el tramo etario de 55 a 64 años, el promedio cae a $ 686.046 y para el tramo de 65 años y más, se ubica en $574.373 (CASEN, 2022. Índice de tablas de resultado).

Luego, debemos considerar que las tasas de reemplazo de la pensión autofinanciada son considerablemente bajas en Chile. Así, para todos los pensionados vivos en diciembre 2022, la mediana de la tasa de reemplazo autofinanciada es del 19%; para los hombres, asciende al 31% mientras que para las mujeres es del 12%. La situación es peor para los pensionados recientes (2015 a 2022): la mediana de las tasas de reemplazo autofinanciada se ubica en 17%, 2 pp menos que para los pensionados en general; 27% para los hombres, 4 pp. menos que para los pensionados en general y 11% para las mujeres, 1 pp menos que para los pensionados en general.  (Huneeus, C. [coordinador], 2024).

  • La proporción de los asalariados declina con la edad, aumentando asimismo la informalidad.

El 76% de las personas ocupadas lo hacen en condición de asalariados (estimación con base en el Censo 2017 para el año trimestre móvil dic-feb 2024, sobre total de ocupados); esa proporción va cayendo según avanza el tramo etario. Así, en las edades próximas a la edad de jubilación legal, la proporción de asalariados cae al 70%, para el tramo entre 55 y 59 años, y al 68% para los trabajadores entre 60 y 64 años.

Luego, la proporción de personas trabajadoras por cuenta propia aumentan su proporción sobre el total de la población ocupada en los tramos de mayor edad. En la población general, esta proporción se ubica en torno al 20%. Para los tramos entre 60 y 64 años, la proporción aumenta a 22,5% y en el tramo de 65 a 69 años (tramo ubicado en edad de jubilación legal, para ambos sexos) asciende a 25% del total de población ocupada del tramo.


 

Respecto de la informalidad laboral, según el INE, la tasa de ocupación informal alcanzó 27,5% en el trimestre octubre-diciembre 2023. Al analizar por tramo etario, se señala: “la expansión de las personas ocupadas informales fue influida, principalmente, por los tramos 45-54 años (9,7%) y 65 años y más (13,0%)” (Empleo Trimestral N◦25 - Boletín Estadístico del Instituto Nacional de Estadísticas, p. 1). Lo anterior supone que más personas de ese tramo etario pasan a condición de ocupación, pero en puestos laborales informales.*

  • Los adultos esperan trabajar después de la edad de jubilación, con diferencias en las motivaciones por sexo

Según el estudio Trabajo y personas mayores en Chile. Lineamientos para una política de inclusión laboral, “la ‘necesidad económica’ es el principal motivo para trabajar, siendo más importante para las mujeres que para los hombres. Estos últimos declaran en igual orden de importancia, la ‘necesidad económica’ y ‘porque le agrada su trabajo’” (Herrera, M., 2018, p.26).

Aunque no se presenta el dato, es posible que las motivaciones varíen según nivel socioeconómico o ingresos que, como vimos, tienden a caer de forma importante luego de la jubilación, con tasas de reemplazo autofinanciadas muy bajas; e incluso, considerando ingresos promedio de la población ocupada, los tramos de edad de 55 años y más presentan medias más bajas que la población general.   

  • Visión de los empleadores: estereotipos

Según el estudio ya mencionado, Trabajo y personas mayores en Chile, “la persona mayor es vista desde el estereotipo del viejo colmado de “mañas” y que se encuentra rezagada tecnológicamente o desde la idea de un adulto bonachón, simpático, comprensivo que, además, es responsable, puntual y posee todas las características que tiene en menor medida la generación más joven; pero que, en ninguno de los casos, es destacado por sus habilidades duras o por su condición de persona que simplemente envejece” (Herrera, M., 2018, p. 70).

Sin embargo, en un estudio realizado en países de Europa, por OECD y Generation, se releva el comportamiento de los empleadores frente a postulaciones de trabajadores +45, según hayan o no evaluado personas +45 en el pasado; o sea, la experiencia de reclutamiento varía según han evaluado o no profesionales senior con anterioridad:

  • Entre los evaluadores de postulantes que no han evaluado antes a trabajadores +45, un 60% preferirá candidatos con 5 años de experiencia, mientras un 40% preferirá candidatos con más de 25 años de experiencia;
  • Entre los evaluadores de postulantes que sí han evaluado antes a trabajadores +45, la proporción se revierte: un 39% preferirá candidatos con 5 años de experiencia, mientras un 61% preferirá candidatos con más de 25 años de experiencia (OECD/Generation, 2023).

3. ¿Cómo podemos comenzar a generar oportunidades formativas orientadas a +45?

En un trabajo de Red Global Chile, se sistematizan lo que denominan las “principales brechas que separan a las personas mayores del trabajo asalariado formal” (Donoso, Guzmán, Aginagalde, Tejedor, s/f, p.25). Cierto es que el trabajo asalariado no es la única opción de inclusión laboral y productiva, pero sí existe evidencia respecto de la mayor estabilidad y protección que existe en este formato ocupacional, máxime en el ámbito formal. 

En tal sentido, el informe señala, como principales brechas:

  • La digitalización y el uso de las TIC;
  • La flexibilidad de la jornada laboral;
  • La capacitación y la educación continua;
  • Las responsabilidades de cuidado y trabajo no remunerado;
  • La seguridad y la salud en el trabajo;
  • Las preconcepciones sobre la vejez

En INACAP queremos innovar con una propuesta formativa que, atendiendo a estas brechas identificadas, pueda desarrollar cada vez más oportunidades para un envejecimiento activo, partiendo por una inserción laboral que permita mejorar, entre otras cosas, las condiciones materiales, de los trabajadores senior. Así, queremos enfocarnos en cuatro aspectos clave:

  1. La flexibilidad y la corta duración de las unidades formativas, por ejemplo, a través del desarrollo de microcredenciales en áreas de alta empleabilidad y con fuerte foco en habilidades técnicas, donde los trabajadores adultos enfrentan más estereotipos que eventualmente los perjudican en los procesos de selección de personal.
  2. Relacionar fuertemente con el sistema productivo, generando alianzas específicas con empresas que contraten intensivamente, que participen en la definición de las propuestas formativas más pertinentes y favorezcan experiencias de aprendizaje específicas para personas +45, aprovechando su potencial y reforzando las debilidades, pero en contextos reales.
  3. Intensificación del uso de los mecanismos de reconocimiento de aprendizajes previos, donde los trabajadores con experiencia laboral poseen una ventaja comparativa.
  4. Un diseño claro y potente de los mecanismos de orientación, tanto académica como profesional con lineamientos claros y actualizados para el trabajo con población +45 o en la medianía de su vida profesional.

* Ocupación informal: comprende a todos los trabajadores dependientes que carecen de acceso al sistema de seguridad social (pensión y salud) por concepto de su vínculo laboral. Para el caso de los trabajadores independientes, se considera que poseen una ocupación informal si la empresa, negocio o actividad que desarrollan pertenece al sector informal. Familiar no remunerado son todos clasificados como informales (INE, s/f).

Referencias

Donoso, N., Guzmán, J., Aginagalde, M., y Tejedor, J. (s/f). Empleabilidad en personas mayores. Antecedentes y recomendaciones para las empresas. Red Pacto Global Chile. https://pactoglobal.cl/wp-content/uploads/2023/01/Empleabilidad-en-personas-mayores-ODS8.pdf

Herrera, M. [dirección general] (2018). Trabajo y personas mayores en Chile: Lineamientos para una política de inclusión laboral. Estudio nacional en personas entre 55 y 74 años. OTIC del Comercio, servicios y Turismo, Pontificia Universidad Católica, SENCE. https://sociologia.uc.cl/wp-content/uploads/2018/03/trabajo-y-psms-en-chile-web.pdf

Huneeus, C. [coordinador] (2024). Estudio sobre tasas de reemplazo en el sistema de pensiones chileno y sus proyecciones bajo distintos escenarios. Superintendencia de pensiones, Dirección de Presupuestos, Ministerio de Hacienda, Gobierno de Chile. URL: https://www.spensiones.cl/portal/institucional/594/articles-15856_recurso_1.pdf

Instituto Nacional de Estadística (2 de febrero de 2024). Boletín estadístico: informalidad laboral. Edición N°25. https://www.ine.gob.cl/docs/default-source/informalidad-y-condiciones-laborales/boletines/2023/nacional/ene-informalidad-25.pdf?sfvrsn=d237cb62_8

Instituto Nacional de Estadística (s/f).  Glosario Encuesta Nacional de empleo https://regiones.ine.cl/documentos/default-source/region-i/historico/glosario_ene-2019.pdf

Observatorio social, Ministerio de desarrollo social (2023). Pobreza multidimensional, Casen 2022 https://observatorio.ministeriodesarrollosocial.gob.cl/storage/docs/casen/2022/Resultados_Casen_Trabajo_Casen2022.xlsx

Observatorio social, Ministerio de desarrollo social. índice de tablas de resultados, Ingresos CASEN 2022. https://observatorio.ministeriodesarrollosocial.gob.cl/storage/docs/casen/2022/Resultados_Pobreza_Multidimensional_Casen_2022_v20oct23.pdf

OECD/Generation: You Employed, Inc. (2023), The Midcareer Opportunity: Meeting the Challenges of an Ageing Workforce, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/ed91b0c7-en

Rojas, H., Rodriguez, L. y Rodriguez, J. (2022). ENVEJECIMIENTO EN CHILE: Evolución, características de las personas mayores y desafíos demográficos para la población, Documentos de trabajo. Instituto Nacional de Estadística.

Torán, D. (28 de septiembre de 2022). Estudio del INE: el 32% de la población chilena en el 2050 será adulto mayor. Las últimas noticias.>https://images.lun.com/lunservercontents/NewsPaperPages/2022/sep/28//LUCPR08LU2809.webp

Urbano, C. y Yuni, J. (2020). Educación y envejecimiento activo: Replanteando sentidos, alcances y desafíos de una relación compleja; En Lirio, J. y Arias (directores), E. Educación de personas mayores y envejecimiento activo en Iberoamérica (13-36). NauLibres.