Docente de INACAP Santiago Centro fortalece sus herramientas para impulsar la empleabilidad de los estudiantes

Área:
Académica
Sede:
Santiago Centro

Fortalecer la conexión entre el aprendizaje y las necesidades reales del mundo laboral fue una de las principales motivaciones de Marlene Azócar, Docente y Coordinadora del Área Administración de INACAP Sede Santiago Centro, para participar en el Diplomado “Estrategias Metodológicas y Evaluativas para la Formación Laboral”, de la Universidad de Chile.

El programa tuvo como propósito fortalecer competencias metodológicas, evaluativas y socioemocionales, además de herramientas para la enseñanza de personas adultas, promoviendo procesos de aprendizaje más pertinentes y conectados con los desafíos actuales del empleo.

Para Marlene, participar en esta instancia respondió a una inquietud que venía observando desde su experiencia docente y sus distintos roles en la Sede: la necesidad de acercar cada vez más la formación a la realidad de los estudiantes y del mundo laboral. “Muchas veces la academia se distancia de las necesidades reales de los estudiantes. En educación técnico-profesional, gran parte de quienes estudian ya están insertos en el mundo laboral o buscan mejorar sus oportunidades de desarrollo profesional en el corto plazo”, explica.

INACAP Sede Santiago Centro, septiembre de 2026

Fortalecer la conexión entre el aprendizaje y las necesidades reales del mundo laboral fue una de las principales motivaciones de Marlene Azócar, Docente y Coordinadora del Área Administración de INACAP Sede Santiago Centro, para participar en el Diplomado “Estrategias Metodológicas y Evaluativas para la Formación Laboral”, de la Universidad de Chile.

El programa tuvo como propósito fortalecer competencias metodológicas, evaluativas y socioemocionales, además de herramientas para la enseñanza de personas adultas, promoviendo procesos de aprendizaje más pertinentes y conectados con los desafíos actuales del empleo.

Para Marlene, participar en esta instancia respondió a una inquietud que venía observando desde su experiencia docente y sus distintos roles en la Sede: la necesidad de acercar cada vez más la formación a la realidad de los estudiantes y del mundo laboral. “Muchas veces la academia se distancia de las necesidades reales de los estudiantes. En educación técnico-profesional, gran parte de quienes estudian ya están insertos en el mundo laboral o buscan mejorar sus oportunidades de desarrollo profesional en el corto plazo”, explica.

Aprender desde la experiencia y la realidad laboral

Uno de los principales aprendizajes que destaca Marlene es la importancia de comprender cómo aprenden las personas adultas, considerando sus experiencias previas, motivaciones y necesidades. Este enfoque, conocido como andragogía, permite diseñar experiencias formativas que reconozcan los conocimientos que los estudiantes ya poseen y los conecten con nuevos aprendizajes. “Comprender cómo aprenden las personas adultas, cuáles son sus motivaciones y cómo integran nuevos conocimientos a partir de sus experiencias laborales, me permitió dar un mayor sentido a mi quehacer docente”, señala.

Estos aprendizajes también podrán incorporarse a sus clases mediante casos reales, proyectos aplicados, resolución de problemas y desafíos propios de cada especialidad, buscando que los estudiantes desarrollen competencias que puedan aplicar directamente en sus contextos profesionales. “Cuando los contenidos, actividades y evaluaciones se relacionan con situaciones reales de trabajo, el aprendizaje adquiere mayor significado y relevancia. Esto favorece el desarrollo de competencias laborales, fortalece la motivación y mejora la capacidad de los estudiantes para enfrentar desafíos profesionales con mayor seguridad y autonomía”, destaca.

Formación docente al servicio de la empleabilidad

Esta mirada se relaciona directamente con uno de los desafíos centrales de la formación técnico-profesional: fortalecer la empleabilidad de estudiantes y egresados, entregándoles herramientas que les permitan insertarse, mantenerse y progresar en el mundo del trabajo.

Para la docente, la actualización permanente de quienes están a cargo de los procesos formativos es fundamental frente a un escenario laboral en constante transformación. “Si los docentes no nos actualizamos, corremos el riesgo de formar estudiantes para una realidad que ya no existe”, enfatiza.

Desde su experiencia, además de las competencias técnicas propias de cada área, considera fundamentales habilidades como la comunicación efectiva, el trabajo colaborativo, la capacidad de adaptación, el pensamiento crítico, la resolución de problemas y el aprendizaje permanente, las que pueden potenciarse mediante metodologías activas y experiencias vinculadas con situaciones reales.

Marlene destaca que esta experiencia formativa también reforzó una convicción que hoy guía su trabajo: “para muchos de nuestros estudiantes, el mundo laboral no es un escenario futuro, sino una realidad presente. Su futuro laboral comenzó hoy”.

En este sentido, la formación continua de los docentes constituye una herramienta clave para avanzar hacia procesos educativos cada vez más pertinentes y conectados con las transformaciones del mundo del trabajo. “La calidad de la formación de nuestros estudiantes está estrechamente vinculada con la preparación de quienes enseñamos. Mientras más herramientas pedagógicas y metodológicas poseamos los docentes, mayores serán las oportunidades de generar aprendizajes significativos y pertinentes”, sostiene.

Con la finalización de este diplomado, Marlene suma nuevas herramientas para fortalecer su labor y aportar, desde el aula y la gestión académica, a la formación de técnicos y profesionales preparados para responder a las necesidades actuales de la industria y desenvolverse con éxito en un mundo laboral en permanente transformación.