INACAP obtiene su primera patente de invención y marca un hito para la educación técnico profesional chilena

Un importante hito en materia de innovación y transferencia tecnológica alcanzó INACAP con la concesión de la Patente de Invención N.° 73.810, correspondiente a la tecnología denominada “Proceso de flotación para la recuperación de cobre desde un mineral de sulfuro de cobre”. Este logro representa la primera patente de invención concedida a INACAP, pero no solo eso, también es la primera del sistema de Educación Técnico Profesional chileno, consolidando así nuestro aporte al desarrollo de soluciones con impacto para la industria y el país.
Área:
INACAP
Sede:
Todas las Sedes

 

La tecnología fue desarrollada por los docentes José Maldonado y Jorge Hernández, junto a los estudiantes Cristian Carrasco, Eduardo González, Gabriela Cruz, Jeniffer Leyton, Makarena Monardes, Sebastián Garri y Yerisel Fabián, en el marco de un trabajo de investigación aplicada que comenzó en 2020 y que ha contado con diversos apoyos institucionales y programas de innovación.

En este sentido, José Maldonado nos cuenta que este proceso  fue muy enriquecedor;

" Hay que atreverse, ser muy perseverante, y en el proceso uno aprende bastante, además para los estudiantes es muy útil, todos quienes trabajaron con nosotros sus tesis están trabajando hoy en cargos importantes dentro de sus empresas, eso demuestra que trabajar en innovación le da a los estudiantes un plus distinto y diferenciador. "

La invención consiste en un nuevo reactivo espumante elaborado a partir de extracto de saponina de quinoa, diseñado para procesos de flotación de minerales sulfurados de cobre. Los resultados obtenidos demostraron que este reactivo puede alcanzar un desempeño igual o hasta un 10% superior respecto de los espumantes comerciales utilizados actualmente por la industria minera.

Además, la tecnología promueve la valorización de residuos y se alinea con las crecientes exigencias de sostenibilidad, economía circular y reducción de impactos ambientales presentes en el sector minero.

Un camino de seis años hacia la protección tecnológica

La obtención de esta patente es el resultado de años de investigación, colaboración interdisciplinaria, aprendizaje aplicado, paciencia y mucha perseverancia.

Sobre el proceso en sí, Jorge Hernández, destaca: 

" Tuvimos que hacer muchas pruebas para poder validar, a veces daban ganas de renunciar, pero valió la pena tener perseverancia. Creo que este hijo debiera ser un impulso para que otros docentes digan sí, se puede, si pares de nosotros lo hicieron, por qué nosotros no. "

El proceso de protección intelectual comenzó en 2020 con un estudio de patentabilidad y la redacción de la solicitud. Posteriormente, en octubre de 2023 se presentó oficialmente la patente; en 2024 fue aceptada a trámite y publicada; y durante 2026 se completó el proceso de respuesta a observaciones técnicas, culminando con la concesión de la patente.

Este logro refleja el compromiso de INACAP la innovación, demostrando que la colaboración entre docentes, estudiantes y la industria puede traducirse en soluciones tecnológicas de alto impacto para el país.

La concesión de esta patente no solo representa un reconocimiento al trabajo de sus inventores, sino también un nuevo paso en la consolidación de INACAP como un actor relevante en el ecosistema de innovación nacional.

Te invitamos a conocer la historia detrás de este importante hito institucional y descubrir cómo nació la primera patente de invención concedida a INACAP y al sistema de Educación Técnico Profesional chileno.

INACAP, septiembre de 2026

 

La tecnología fue desarrollada por los docentes José Maldonado y Jorge Hernández, junto a los estudiantes Cristian Carrasco, Eduardo González, Gabriela Cruz, Jeniffer Leyton, Makarena Monardes, Sebastián Garri y Yerisel Fabián, en el marco de un trabajo de investigación aplicada que comenzó en 2020 y que ha contado con diversos apoyos institucionales y programas de innovación.

En este sentido, José Maldonado nos cuenta que este proceso  fue muy enriquecedor;

" Hay que atreverse, ser muy perseverante, y en el proceso uno aprende bastante, además para los estudiantes es muy útil, todos quienes trabajaron con nosotros sus tesis están trabajando hoy en cargos importantes dentro de sus empresas, eso demuestra que trabajar en innovación le da a los estudiantes un plus distinto y diferenciador. "

La invención consiste en un nuevo reactivo espumante elaborado a partir de extracto de saponina de quinoa, diseñado para procesos de flotación de minerales sulfurados de cobre. Los resultados obtenidos demostraron que este reactivo puede alcanzar un desempeño igual o hasta un 10% superior respecto de los espumantes comerciales utilizados actualmente por la industria minera.

Además, la tecnología promueve la valorización de residuos y se alinea con las crecientes exigencias de sostenibilidad, economía circular y reducción de impactos ambientales presentes en el sector minero.

Un camino de seis años hacia la protección tecnológica

La obtención de esta patente es el resultado de años de investigación, colaboración interdisciplinaria, aprendizaje aplicado, paciencia y mucha perseverancia.

Sobre el proceso en sí, Jorge Hernández, destaca: 

" Tuvimos que hacer muchas pruebas para poder validar, a veces daban ganas de renunciar, pero valió la pena tener perseverancia. Creo que este hijo debiera ser un impulso para que otros docentes digan sí, se puede, si pares de nosotros lo hicieron, por qué nosotros no. "

El proceso de protección intelectual comenzó en 2020 con un estudio de patentabilidad y la redacción de la solicitud. Posteriormente, en octubre de 2023 se presentó oficialmente la patente; en 2024 fue aceptada a trámite y publicada; y durante 2026 se completó el proceso de respuesta a observaciones técnicas, culminando con la concesión de la patente.

Este logro refleja el compromiso de INACAP la innovación, demostrando que la colaboración entre docentes, estudiantes y la industria puede traducirse en soluciones tecnológicas de alto impacto para el país.

La concesión de esta patente no solo representa un reconocimiento al trabajo de sus inventores, sino también un nuevo paso en la consolidación de INACAP como un actor relevante en el ecosistema de innovación nacional.

Te invitamos a conocer la historia detrás de este importante hito institucional y descubrir cómo nació la primera patente de invención concedida a INACAP y al sistema de Educación Técnico Profesional chileno.