Encuadre del problema

Herramienta para enmarcar el desafío al que se enfrenta de manera clara y concisa, estableciendo el problema que se desea resolver.

¿Qué es?

Herramienta para enmarcar el desafío al que se enfrenta de manera clara y concisa, estableciendo el problema que se desea resolver.

¿Cuándo usarla?

Se usa después de la fase de exploración, para analizar y sintetizar la información recolectada, identificando los insights clave.

¿Para qué usarla?

Para enfocar el proceso en un problema específico, asegurando que sea suficientemente amplio para permitir diversas soluciones y suficientemente acotado para ser abordable.

Aplicaciones

  1. Definir el problema a resolver: comenzar con una primera versión del desafío que sea breve y fácil de recordar.
  2. Enmarcar el desafío: formular el desafío como una interrogante, utilizando la estructura de: ¿Cómo podríamos…?
  3. Definir el objetivo: especificar el resultado principal que se desea alcanzar con la solución.
  4. Considerar el contexto: indicar aspectos clave del contexto o restricciones a considerar, cambios necesarios en el ecosistema alrededor del usuario y otros factores externos.
  5. Identificar posibles soluciones: pensar de manera amplia y utilizar múltiples enfoques para resolver el problema.
  6. Ajustar pregunta inicial: de acuerdo con las reflexiones de los pasos anteriores, revisar y ajustar la pregunta inicial si es necesario, asegurando de que esté claramente formulada y alineada con los objetivos.

 
 

Recursos Necesarios

Duración de la actividad

60 a 120 minutos

Modalidad

Presencial / Online

Materiales

  • Pizarra o plantilla impresa
  • Notas adhesivas
  • Plumón

Nivel de dificultad

Media

Extra

En caso de realizar la actividad en modalidad online, se sugiere utilizar las aplicaciones: Miró, Mentimeter o Kahoo.


Ejemplo

Contexto: el sistema actual para recibir retroalimentación desde los docentes al finalizar la asignatura que imparten no permite que los equipos de gestión académica puedan analizar y gestionar de forma eficiente la información recibida, la cual es clave para identificar necesidades y aplicar los ajustes y mejoras que correspondan en cada asignatura.

Con el fin de desarrollar una solución a esta problemática se forma un equipo de trabajo compuesto por representantes de distintos equipos académicos, tales como: áreas académicas, asesores de diseño curricular e instruccional, representantes del área de docencia y aprendizaje, asesores pedagógicos, directores académicos y docentes de distintas sedes.

Una vez que el equipo de trabajo realizó la etapa DESCUBRE utilizando una o más de las herramientas disponibles, el proceso continúa con la definición clara y concisa del desafío al cual se enfrentan.

  1. Definir el problema a resolver: La retroalimentación que entregan los docentes sobre las asignaturas no puede ser analizada ni gestionada de forma adecuada por los equipos de gestión y áreas académicas, lo que limita la identificación de necesidades y la implementación de mejoras.
  2. Enmarcar el desafío: ¿Cómo podríamos mejorar el sistema de retroalimentación existente para que permita a las áreas académicas gestionar y analizar la información de manera efectiva y aplicar mejoras en las asignaturas?
  3. Definir el objetivo:  Desarrollar un sistema o herramienta de retroalimentación que mantenga la facilidad de uso para los docentes, pero que también facilite a las áreas académicas analizar y gestionar la información de manera efectiva, proporcionando datos relevantes para la toma de decisiones y la mejora de las asignaturas.
  4. Considerar el contexto: dada la cantidad de sedes, carreras y asignaturas impartidas, es necesario garantizar que la retroalimentación pueda ser analizada y gestionada de manera uniforme y oportuna en todas las áreas académicas. Además, como la retroalimentación docente puede ser heterogénea, se deben establecer mecanismos que aseguren la robustez y confiabilidad de la información.
  5. Identificar posibles soluciones: módulos de análisis de datos centralizados, reportes personalizados y automatizados, optimización de la interfaz, capacitación y soporte para las áreas académicas, sistema de comunicación que informe regularmente a los docentes sobre las mejoras implementadas gracias a su retroalimentación, reforzando su participación y motivación en todo el proceso.
  6. Ajustar pregunta inicial: ¿Cómo podríamos optimizar el sistema de retroalimentación existente para que las áreas académicas gestionen y analicen efectivamente la información, apliquen mejoras en las asignaturas y garanticen que los docentes conozcan y valoren el impacto de su retroalimentación, considerando la diversidad de opiniones, asignaturas y sedes?