INACAP logra su primera patente en 60 años con tecnología minera desarrollada en Calama

Tras siete años de investigación, los docentes José Maldonado Cid y Jorge Hernández consiguieron que el INAPI patentara un proceso que utiliza saponinas del agua de lavado de quinua para la flotación de sulfuros de cobre. El desarrollo ya fue probado en laboratorios y ahora enfrenta el desafío de aumentar su producción y llegar a la industria.
Área:
Minería
Sede:
Calama

Después de siete años de investigación, pruebas de laboratorio y un extenso proceso de tramitación, los docentes José Maldonado Cid y Jorge Hernández, de INACAP Sede Calama, lograron obtener la patente de invención N.º 73.810, otorgada por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI). El reconocimiento corresponde al desarrollo denominado “Proceso de flotación para la recuperación de cobre desde un mineral de sulfuro de cobre”, una tecnología que utiliza un espumante natural obtenido a partir del agua de lavado de quinua. La innovación permite aprovechar un residuo agrícola para producir un reactivo destinado a la minería, cuyo desempeño, según sus investigadores, ha mostrado resultados comparables a los productos comerciales. La solicitud fue presentada el 3 de octubre de 2023 y su posterior registro representa un hito para la institución, ya que, de acuerdo con Maldonado, constituye la primera patente de invención obtenida por INACAP en sus 60 años de trayectoria.

El origen de esta tecnología se remonta a 2019 y 2020, cuando ambos académicos comenzaron a investigar nuevas alternativas para los procesos de recuperación de cobre. Maldonado explicó que la idea surgió al identificar las propiedades de la saponina, un compuesto natural presente en la quinua que se elimina durante su lavado para quitarle el sabor amargo.

La idea es utilizar un residuo que se obtiene de la agricultura, porque la quinua debe lavarse para quitarle ese sabor amargo que produce la saponina. Este compuesto químico tiene la propiedad de generar burbujas; de hecho, también se utiliza para elaborar jabones y champús. Nosotros encontramos una forma de extraer esa saponina del agua de lavado y conseguir que las burbujas tengan el tamaño y la persistencia suficientes para trabajar en el proceso de flotación. José Maldonado Cid Docente e investigador de INACAP Sede Calama

Respecto de su aplicación, el académico detalló que el espumante está destinado a la flotación de minerales sulfurados de cobre, proceso en el que las burbujas permiten separar y recuperar los minerales de interés. El producto ya fue sometido a evaluaciones internas y externas, con resultados que respaldan la continuidad de su desarrollo.

Este espumante puede utilizarse en el proceso de flotación de sulfuros de cobre en plantas concentradoras. Lo hemos probado en nuestro laboratorio y también lo hemos validado con laboratorios externos, obteniendo rendimientos similares a los espumantes que actualmente están en el mercado. Eso nos motiva a seguir desarrollando la tecnología, porque ya tenemos el espumante, pero todavía no contamos con la capacidad de producirlo en las cantidades que necesita la minería. José Maldonado Cid Docente e investigador de INACAP Sede Calama

Una de sus principales características es su origen vegetal, a diferencia de numerosos reactivos convencionales provenientes de la industria del petróleo.

La gran diferencia es que proviene de la economía circular y además es biodegradable. Como se obtiene de residuos vegetales, tiene una alta tasa de degradación, mientras que los espumantes derivados del petróleo presentan una mayor persistencia y tardan más en degradarse en la naturaleza. José Maldonado Cid Docente e investigador de INACAP Sede Calama

La obtención de la patente fue el resultado de un trabajo prolongado que involucró a docentes y distintas generaciones de estudiantes, quienes contribuyeron mediante sus investigaciones y trabajos de tesis. Maldonado destacó especialmente la participación de Jorge Hernández, profesional metalúrgico con más de tres décadas de experiencia en el sector, quien lideró junto a él el desarrollo tecnológico. Sin embargo, el camino hacia la protección de la invención no estuvo exento de dificultades, especialmente durante su evaluación técnica.

No esperaba que la patente se concediera tan pronto, a pesar de que habían transcurrido siete años. Fue un proceso bastante largo y hace poco tuvimos que defender nuestra invención porque uno de los peritos había presentado objeciones. Después de esa defensa esperábamos una nueva instancia de revisión, que pensábamos que llegaría el próximo año. Sin embargo, la patente fue concedida antes de lo previsto y eso nos sorprendió mucho. José Maldonado Cid Docente e investigador de INACAP Sede Calama

Más allá del reconocimiento, la experiencia también significó abrir un camino hasta entonces desconocido dentro de INACAP, donde el equipo debió aprender los procedimientos necesarios para registrar y defender una invención. Para Maldonado, uno de los principales logros fue precisamente haber construido esa experiencia institucional mientras avanzaban en la investigación.

Es un tremendo orgullo a nivel personal y de equipo, porque detrás de esto hay muchas personas que han trabajado durante años, incluidos estudiantes que han desarrollado sus tesis para seguir avanzando. Además, es la primera patente de INACAP en sus 60 años, lo que representa un logro enorme para todos nosotros. En la institución nadie conocía este proceso porque nunca se había realizado. Fuimos aprendiendo sobre la marcha, sin saber exactamente hasta dónde llegaríamos. No teníamos un camino establecido, así que tuvimos que construirlo. José Maldonado Cid Docente e investigador de INACAP Sede Calama

El académico sostuvo además que se trataría de la primera patente obtenida por un instituto profesional en Chile, antecedente que destacó por la importancia que podría tener para la investigación aplicada en este tipo de instituciones.

Con la patente concedida, el siguiente desafío consiste en aumentar la producción del espumante para avanzar hacia su aplicación industrial, considerando que actualmente el equipo obtiene alrededor de 10 gramos mensuales, una cantidad insuficiente para las necesidades de una planta concentradora. Maldonado explicó que esta limitación responde principalmente al equipamiento disponible y al uso compartido de los laboratorios con las actividades académicas.

Actualmente estamos generando un proceso de extracción continua que nos permita obtener mayores cantidades de espumante y avanzar hacia el mercado. Por cada litro de agua de lavado recuperamos aproximadamente cuatro o cinco gramos de saponina, aunque eso depende de la concentración, porque la quinua puede lavarse dos o tres veces. El primer lavado es mucho más concentrado que los siguientes. Además, trabajamos con equipos pequeños, como vasos precipitados y estufas de laboratorio, porque todavía no contamos con reactores que nos permitan producir a mayor escala. José Maldonado Cid Docente e investigador de INACAP Sede Calama

Esta nueva etapa busca superar las restricciones del procedimiento experimental y establecer un sistema capaz de abastecer futuras pruebas industriales.

La etapa actual contempla el licenciamiento de la patente, el perfeccionamiento del sistema de extracción y la búsqueda de empresas interesadas en validar industrialmente el reactivo, gestiones que los investigadores desarrollan mediante contactos con el sector productivo y el apoyo de Hub Apta. La obtención de la patente permite proteger la invención y abre posibilidades para negociar su transferencia tecnológica, aunque su incorporación efectiva a la minería todavía dependerá de las pruebas y del escalamiento de su producción.

Estamos buscando la mejor alternativa para validar nuestro reactivo a nivel industrial y comenzar a trabajar directamente con empresas. La idea no es obtener una patente para dejarla guardada, sino aprovecharla. Esta tecnología tiene además la particularidad de unir a la industria agrícola con la minera, que habitualmente son sectores antagonistas. Aquí existe una oportunidad para que ambas puedan crecer a partir de esta innovación. José Maldonado Cid Docente e investigador de INACAP Sede Calama

De esta manera, el trabajo desarrollado desde INACAP Sede Calama inicia una etapa decisiva para determinar si una investigación nacida del aprovechamiento de residuos agrícolas puede transformarse en una alternativa comercial para la minería del cobre.

Fuente: El Referente Calama

INACAP Sede Calama, octubre de 2026

Después de siete años de investigación, pruebas de laboratorio y un extenso proceso de tramitación, los docentes José Maldonado Cid y Jorge Hernández, de INACAP Sede Calama, lograron obtener la patente de invención N.º 73.810, otorgada por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI). El reconocimiento corresponde al desarrollo denominado “Proceso de flotación para la recuperación de cobre desde un mineral de sulfuro de cobre”, una tecnología que utiliza un espumante natural obtenido a partir del agua de lavado de quinua. La innovación permite aprovechar un residuo agrícola para producir un reactivo destinado a la minería, cuyo desempeño, según sus investigadores, ha mostrado resultados comparables a los productos comerciales. La solicitud fue presentada el 3 de octubre de 2023 y su posterior registro representa un hito para la institución, ya que, de acuerdo con Maldonado, constituye la primera patente de invención obtenida por INACAP en sus 60 años de trayectoria.

El origen de esta tecnología se remonta a 2019 y 2020, cuando ambos académicos comenzaron a investigar nuevas alternativas para los procesos de recuperación de cobre. Maldonado explicó que la idea surgió al identificar las propiedades de la saponina, un compuesto natural presente en la quinua que se elimina durante su lavado para quitarle el sabor amargo.

La idea es utilizar un residuo que se obtiene de la agricultura, porque la quinua debe lavarse para quitarle ese sabor amargo que produce la saponina. Este compuesto químico tiene la propiedad de generar burbujas; de hecho, también se utiliza para elaborar jabones y champús. Nosotros encontramos una forma de extraer esa saponina del agua de lavado y conseguir que las burbujas tengan el tamaño y la persistencia suficientes para trabajar en el proceso de flotación. José Maldonado Cid Docente e investigador de INACAP Sede Calama

Respecto de su aplicación, el académico detalló que el espumante está destinado a la flotación de minerales sulfurados de cobre, proceso en el que las burbujas permiten separar y recuperar los minerales de interés. El producto ya fue sometido a evaluaciones internas y externas, con resultados que respaldan la continuidad de su desarrollo.

Este espumante puede utilizarse en el proceso de flotación de sulfuros de cobre en plantas concentradoras. Lo hemos probado en nuestro laboratorio y también lo hemos validado con laboratorios externos, obteniendo rendimientos similares a los espumantes que actualmente están en el mercado. Eso nos motiva a seguir desarrollando la tecnología, porque ya tenemos el espumante, pero todavía no contamos con la capacidad de producirlo en las cantidades que necesita la minería. José Maldonado Cid Docente e investigador de INACAP Sede Calama

Una de sus principales características es su origen vegetal, a diferencia de numerosos reactivos convencionales provenientes de la industria del petróleo.

La gran diferencia es que proviene de la economía circular y además es biodegradable. Como se obtiene de residuos vegetales, tiene una alta tasa de degradación, mientras que los espumantes derivados del petróleo presentan una mayor persistencia y tardan más en degradarse en la naturaleza. José Maldonado Cid Docente e investigador de INACAP Sede Calama

La obtención de la patente fue el resultado de un trabajo prolongado que involucró a docentes y distintas generaciones de estudiantes, quienes contribuyeron mediante sus investigaciones y trabajos de tesis. Maldonado destacó especialmente la participación de Jorge Hernández, profesional metalúrgico con más de tres décadas de experiencia en el sector, quien lideró junto a él el desarrollo tecnológico. Sin embargo, el camino hacia la protección de la invención no estuvo exento de dificultades, especialmente durante su evaluación técnica.

No esperaba que la patente se concediera tan pronto, a pesar de que habían transcurrido siete años. Fue un proceso bastante largo y hace poco tuvimos que defender nuestra invención porque uno de los peritos había presentado objeciones. Después de esa defensa esperábamos una nueva instancia de revisión, que pensábamos que llegaría el próximo año. Sin embargo, la patente fue concedida antes de lo previsto y eso nos sorprendió mucho. José Maldonado Cid Docente e investigador de INACAP Sede Calama

Más allá del reconocimiento, la experiencia también significó abrir un camino hasta entonces desconocido dentro de INACAP, donde el equipo debió aprender los procedimientos necesarios para registrar y defender una invención. Para Maldonado, uno de los principales logros fue precisamente haber construido esa experiencia institucional mientras avanzaban en la investigación.

Es un tremendo orgullo a nivel personal y de equipo, porque detrás de esto hay muchas personas que han trabajado durante años, incluidos estudiantes que han desarrollado sus tesis para seguir avanzando. Además, es la primera patente de INACAP en sus 60 años, lo que representa un logro enorme para todos nosotros. En la institución nadie conocía este proceso porque nunca se había realizado. Fuimos aprendiendo sobre la marcha, sin saber exactamente hasta dónde llegaríamos. No teníamos un camino establecido, así que tuvimos que construirlo. José Maldonado Cid Docente e investigador de INACAP Sede Calama

El académico sostuvo además que se trataría de la primera patente obtenida por un instituto profesional en Chile, antecedente que destacó por la importancia que podría tener para la investigación aplicada en este tipo de instituciones.

Con la patente concedida, el siguiente desafío consiste en aumentar la producción del espumante para avanzar hacia su aplicación industrial, considerando que actualmente el equipo obtiene alrededor de 10 gramos mensuales, una cantidad insuficiente para las necesidades de una planta concentradora. Maldonado explicó que esta limitación responde principalmente al equipamiento disponible y al uso compartido de los laboratorios con las actividades académicas.

Actualmente estamos generando un proceso de extracción continua que nos permita obtener mayores cantidades de espumante y avanzar hacia el mercado. Por cada litro de agua de lavado recuperamos aproximadamente cuatro o cinco gramos de saponina, aunque eso depende de la concentración, porque la quinua puede lavarse dos o tres veces. El primer lavado es mucho más concentrado que los siguientes. Además, trabajamos con equipos pequeños, como vasos precipitados y estufas de laboratorio, porque todavía no contamos con reactores que nos permitan producir a mayor escala. José Maldonado Cid Docente e investigador de INACAP Sede Calama

Esta nueva etapa busca superar las restricciones del procedimiento experimental y establecer un sistema capaz de abastecer futuras pruebas industriales.

La etapa actual contempla el licenciamiento de la patente, el perfeccionamiento del sistema de extracción y la búsqueda de empresas interesadas en validar industrialmente el reactivo, gestiones que los investigadores desarrollan mediante contactos con el sector productivo y el apoyo de Hub Apta. La obtención de la patente permite proteger la invención y abre posibilidades para negociar su transferencia tecnológica, aunque su incorporación efectiva a la minería todavía dependerá de las pruebas y del escalamiento de su producción.

Estamos buscando la mejor alternativa para validar nuestro reactivo a nivel industrial y comenzar a trabajar directamente con empresas. La idea no es obtener una patente para dejarla guardada, sino aprovecharla. Esta tecnología tiene además la particularidad de unir a la industria agrícola con la minera, que habitualmente son sectores antagonistas. Aquí existe una oportunidad para que ambas puedan crecer a partir de esta innovación. José Maldonado Cid Docente e investigador de INACAP Sede Calama

De esta manera, el trabajo desarrollado desde INACAP Sede Calama inicia una etapa decisiva para determinar si una investigación nacida del aprovechamiento de residuos agrícolas puede transformarse en una alternativa comercial para la minería del cobre.

Fuente: El Referente Calama